una semillita
La historia que tiene más de un siglo, cuenta que una princesa agonizaba. En su lecho de muerte, pidió que su tumba fuese cubierta con una gran piedra de granito y que alrededor hubiese otras piedras sellando la lápida.

 

También dio órdenes de afianzar las piedras con abrazaderas de hierro. A pedido, suyo, la lápida llevaría escrito: “Esta tumba, comprada para toda la eternidad, jamás deberá abrirse”.

 

Aparentemente, durante el entierro se metió en la tumba una bellotita. Al tiempo empezó a asomarse un brotecito en medio de las piedras. La bellota había podido absorber suficiente alimento como para crecer. Después de varios años de crecimiento, un robusto roble se levantaba entre las abrazaderas de hierro. El hierro no pudo con el roble y sus raíces lo rompieron, dejando al descubierto la tumba que nunca debía abrirse. La nueva vida se abrió camino desde el lecho de muerte con una semillita.

 

Todos los días tenemos infinidad de oportunidades para aprovechar un nuevo comienzo. Generalmente, los nuevos comienzos se inician cuando alguna otra cosa termina. Tal vez no haya sido accidental que el robusto roble, que es uno de los árboles más altos y fuertes del mundo, se inicie a partir de una pequeña semillita...
 
 
un pequeño gusano
La atencion mundial estaba centrada en el Sudan, a comienzos de 1995, cuando Jimmy Carter se involucro en una mision de paz que trataba de resolver la sangrienta guerra civil alli. Salio de ese lugar con la promesa de un cese al fuego por dos meses.

Por demasiados años habian estado en guerra el gobierno musulman del Sudan en el norte y los rebeldes anmistas cristianos en el sur. En disputa estaba la imposicion de la ley islamica del gobierno del norte para todo el pais. Las armas iban desde la muerte voluntaria por inanicion, a bombas y balas. En total se perdieron mas de un millon trescientas mil vidas.

El acuerdo para el cese al fuego fue hecho en la epoca que tradicionalmente era la de la lucha mas escarnizada. ¿Fueron solamente los poderes de persuacion de Carter los que lograron el acuerdo? Lamentablemente no, dijo un oficial del Departamento de Estado: “El cese al fuego fue negociado a causa del parasito de guinea”. Parece que los combatientes aceptaron el cese de las hostilidades por largo rato para permitir a los medicos tratar a los que sufrian de una terrible enfermedad parasitaria.

Toda interrupcion en un conflicto tan sangriento es bienvenido… ¡Aun si para ello es necesario un pequeño gusano!

Marcos 10:27

Mirandolos Jesus, dijo: Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios.
 
 
VIA CRUCIS

¿En qué consiste?

Es recordar con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado. Te animarás a cargar con las cruces de cada día, si recuerdas con frecuencia las estaciones o pasos de Jesús hasta su muerte en la Cruz.

¿Cuáles son las promesas de Jesucristo a los devotos del via crucis?

A la edad de 18 años, Estanislao, joven español, ingresó al noviciado de los “Hermanos de las escuelas cristianas" , en Bugedo (Burgos, España). En la vida religiosa, este joven tomó los votos de religión que son: el cumplimiento de los reglamentos, avanzar en la perfección cristiana; y alcanzar el amor puro. En el mes de octubre de 1926, este hermano se ofreció a Jesús por medio de María Santísima. Poco después de haber hecho esta donación heroica de sí mismo, el joven religioso enfermó y meses después, murió. Fue en marzo de 1927. 

Según el maestro de novicios, Estanislao era un alma escogida de Dios que recibía mensajes del cielo. Sus confesores y teólogos reconocieron estos hechos sobrenaturales como actos insignes. Su director espiritual le había ordenado escribir todas las promesas transmitidas por Nuestro Señor, entre otras las relacionadas con los devotos del via crucis.

Promesas para los devotos del Via Crucis 

1.- Yo concederé todo cuanto se me pidiere con fe, durante el rezo del Via Crucis.
2.- Yo prometo la vida eterna a los que, de vez en cuando, se aplican a rezar el Via Crucis.
3.- Durante la vida, yo les acompañaré en todo lugar y tendrán Mi ayuda especial en la hora de la muerte.
4.- Aunque tengan más pecados que las hojas de las hierbas que crece en los campos, y más que los granos de arena en el mar, todos serán borrados por medio de esta devoción al Via Crucis. (Nota: Esta devoción no elimina la obligación de confesar los pecados mortales. Se debe confesar antes de recibir la Santa Comunión.)
5.- Los que acostumbran rezar el Vía crucis frecuentemente, gozarán de una gloria extraordinaria en el cielo.
6.- Después de la muerte, si estos devotos llegasen al purgatorio, Yo los libraré de ese lugar de expiación, el primer martes o viernes después de morir. 
7.- Yo bendeciré a estas almas cada vez que rezan el Via Crucis; y mi bendición les acompañará en 
todas partes de la tierra. Después de la muerte, gozarán de esta bendición en el Cielo, por toda la eternidad.
8.- A la hora de la muerte, no permitiré que sean sujetos a la tentación del demonio. Al espíritu maligno le despojaré de todo poder sobre estas almas. Así podrán reposar tranquilamente en mis brazos.
9.- Si rezan con verdadero amor, serán altamente premiados. Es decir, convertiré a cada una de estas almas en Copón viviente, donde me complaceré en derramar mi gracia.
10.- Fijaré la mirada de mis ojos sobre aquellas almas que rezan el Vía Crucis con frecuencia y Mis Manos estarán siempre abiertas para protegerlas.
11.- Así como yo fui clavado en la cruz, igualmente estaré siempre muy unido a los que me honran, con el rezo frecuente del Vía Crucis.
12.- Los devotos del Vía Crucis nunca se separarán de mí porque Yo les daré la gracia de jamás cometer un pecado mortal.
13.- En la hora de la muerte, Yo les consolaré con mi presencia, e iremos juntos al cielo. La muerte será dulce para todos los que Me han honrado durante la vida con el rezo del Vía Crucis
14.- Para estos devotos del Vía Crucis, Mi alma será un escudo de protección que siempre les prestará auxilio cuando recurran a Mí..


¿Cómo se reza el Via Crucis?

ORACIONES INICIALES

Alma de Cristo, santifícame. 
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame. 
Oh buen Jesús, óyeme. 
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame y mándame ir a Ti,
para que con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos. Amén.

Por la señal, de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICCIÓN

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.


1ª ESTACIÓN: JESÚS SENTENCIADO A MUERTE

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos. Condenado por los mismos que le habían aclamado poco antes. Y El calla...


Nosotros huimos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente...
Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga sufrir. Yo lo merezco. ¡Ayúdame!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

2ª ESTACIÓN: JESÚS CARGADO CON LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces de cada día, de mis achaques, de mis dolencias, de mi soledad.
Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por mi vida y en apostolado por mis hermanos, mi cruz de cada día.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE, POR PRIMERA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudarme a levantarme en mis caídas diarias, cuando después de haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir en mis defectos cotidianos.
¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino hacia Ti!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

4ª ESTACIÓN: ENCUENTRO CON LA VIRGEN

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi vida. Con ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en el último día de mi existencia.
¡Ayúdame Madre!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

5ª ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA AL SEÑOR A LLEVAR LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Cada uno de nosotros tenemos nuestra vocación, hemos venido al mundo para algo concreto, para realizarnos de una manera particular. ¿Cuál es la mía y cómo la llevo a cabo?
Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los demás, la de ayudar a todos.
¿Cómo llevo adelante la realización de mi misión de Cirineo?

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

6ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te abandonan. Yo, Señor, te abandono cuando me dejo llevar por el "qué dirán", del respeto humano, cuando no me atrevo a defender al prójimo ausente, cuando no me atrevo a replicar una broma que ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti. Y en tantas otras ocasiones.

Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por el "qué dirán".
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

7ª ESTACIÓN: SEGUNDA CAÍDA EN EL CAMINO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Caes, Señor, por segunda vez. El Via Crucis nos señala tres caídas en tu caminar hacia el Calvario. Tal vez fueran más.
Caes delante de todos... ¿Cuándo aprenderé yo a no temer el quedar mal ante los demás, por un error, por una equivocación?. ¿Cuándo aprenderé que también eso se puede convertir en ofrenda?

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro



8ª ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS DE JERUSALÉN

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Muchas veces, tendría yo que analizar la causa de mis lágrimas. Al menos, de mis pesares, de mis preocupaciones. Tal vez hay en ellos un fondo de orgullo, de amor propio mal entendido, de egoísmo, de envidia.
Debería llorar por mi falta de correspondencia a tus innumerables beneficios de cada día, que me manifiestan, Señor, cuánto me quieres.
Dame profunda gratitud y correspondencia a tu misericordia.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

9ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Tercera caída. Más cerca de la Cruz. Más agotado, más falto de fuerzas. Caes desfallecido, Señor.
Yo digo que me pesan los años, que no soy el de antes, que me siento incapaz.
Dame, Señor, imitarte en esta tercera caída y haz que mi desfallecimiento sea beneficioso para otros, porque te lo doy a Ti para ellos. 

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

10ª ESTACIÓN: JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Arrancan tus vestiduras, adheridas a Ti por la sangre de tus heridas.
A infinita distancia de tu dolor, yo he sentido, a veces, cómo algo se arrancaba dolorosamente de mí por la pérdida de mis seres queridos. Que yo sepa ofrecerte el recuerdo de las separaciones que me desgarraron, uniéndome a tu pasión y esforzándome en consolar a los que sufren, huyendo de mi propio egoísmo.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

11ª ESTACIÓN: JESÚS CLAVADO EN LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Señor, que yo disminuya mis limitaciones con mi esfuerzo y así pueda ayudar a mis hermanos. Y que cuando mi esfuerzo no consiga disminuirlas, me esfuerce en ofrecértelas también por ellos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro.

 

 

12ª ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Te adoro, mi Señor, muerto en la Cruz por Salvarme. Te adoro y beso tus llagas, las heridas de los clavos, la lanzada del costado... ¡Gracias, Señor, gracias!
Has muerto por salvarme, por salvarnos. Dame responder a tu amor con amor, cumplir tu Voluntad, trabajar por mi salvación, ayudado de tu gracia. Y dame trabajar con ahínco por la salvación de mis hermanos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

13ª ESTACIÓN: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Déjame estar a tu lado, Madre, especialmente en estos momentos de tu dolor incomparable. Déjame estar a tu lado. Más te pido: que hoy y siempre me tengas cerca de Ti y te compadezcas de mí.
¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

14ª ESTACIÓN: EL CADÁVER DE JESÚS PUESTO EN EL SEPULCRO

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Todo ha terminado. Pero no: después de la muerte, la Resurrección. Enséñame a ver lo transitorio y pasajero, a la luz de lo que perdura. Y que esa luz ilumine todos mis actos. Así sea.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Se reza a continuación un Padrenuestro

 

 

ORACIÓN FINAL

Te suplico, Señor, que me concedas, por intercesión de tu Madre la Virgen, que cada vez que medite tu Pasión, quede grabado en mí con marca de actualidad constante, lo que Tú has hecho por mí y tus constantes beneficios. Haz, Señor, que me acompañe, durante toda mi vida, un agradecimiento inmenso a tu Bondad. Amén.

Virgen Santísima de los Dolores, mírame cargando la cruz de mi sufrimiento; acompáñame como acompañaste a tu Hijo Jesús en el camino del Calvario; eres mi Madre y te necesito. Ayúdame a sufrir con amor y esperanza para que mi dolor sea dolor redentor que en las manos de Dios se convierta en un gran bien para la salvación de las almas. Amén.



 
 
santa misa
Me preocupa haber encontrado no pocas personas a las que les han aconsejado -incluso algún sacerdote- no asistir a Misa el domingo si no lo sentían. De ser cierto estos consejos, significaría que el criterio moral para evaluar la conveniencia de la asistencia a Misa sería el siguiente: “Si lo sentís, tenéis el deber de ir a Misa; si no lo sentís no tenéis que ir (o al menos podrías no ir)”. Es un planteo que hace decisivos, desde el punto de vista moral, los sentimientos.

Si, con una pizca de ironía, nos colocamos en un contexto de buscar excusas para no ir a Misa, el asunto sonaría de tal manera que sentirse bien en Misa sería una carga, que me obliga a ir; y sentirse mal con la Misa, una fuerza liberadora del precepto. Ya se vé que hay algo que no funciona.

En efecto, si consideramos racionalmente la postura, nos daremos cuenta de que es sencillamente un disparate. Es lo que trataremos de analizar en estas líneas.

De entrada hay que decir que el criterio señalado es inaplicable. Para poder usarlo tendríamos que descubrir primero de qué sentimientos se trata: sentir ganar de ir a Misa, sentir emoción en Misa, aburrirse en Misa, sentir pereza, sentir simpatía o enojo con el sacerdote, sentir más ganas de otras cosas y un largo etcétera de posibles sentimientos. Una vez aclarado qué tipos de sentimientos aconsejarían no asistir a Misa; habría que preguntarse qué intensidad de sentimiento sería necesario para excusar de pecado o cometerlo.
De más está decir que todo este planteo carece de sentido.

Sabemos qué nos pide Dios en primer lugar: Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. No nos pide buenos sentimientos, sino que amemos "con obras y de verdad".

La superficialidad del argumento usado como justificante del abandono de la práctica religiosa, supone además ignorar varias realidades:

• Desconocer el valor salvífico de la Misa más allá de los sentimientos de los asistentes.
• Desconocer el valor de la obediencia a las leyes de la Iglesia.
• Desconocer el sentido del deber.
• Desconocer el valor del sacrificio como expresión de amor.
• Desconocer la psicología humana, ya que si dejo de hacer cosas buenas -está fuera de discusión la bondad del sacrificio Eucarístico- que me cuestan, difícilmente tendré ganas de hacerlas después. Y menos de apreciarlas.

El valor de la Misa

El consejo sería válido si la única función de la Misa fuera suscitar en quienes participan buenos sentimientos. Si fracasara en tal intento -que sería su única razón de ser- efectivamente sería inútil, y no nos serviría para nada la asistencia a la misma.
Pero la Misa es una acción divina, que santifica al mundo. Hay en ella mucho más de lo que veo, de lo que toco, de lo que siento. De manera que la Misa me sirve mucho más de lo que puedo darme cuenta, es más, no sólo me sirve, la necesito para tener vida eterna.

Preceptos y sentimientos

En el caso de la Misa dominical hay en juego algo más que la piedad: un precepto de la Iglesia. Y el cumplimiento de las leyes va más allá de los sentimientos. En este caso, además, se trata de un precepto que obliga gravemente (es decir, que su incumplimiento, en principio, es grave). Un legislador jamás contemplaría entre las causas excusantes del cumplimiento de la ley la carencia de sentimientos: los sentimientos no tienen lugar en el ámbito jurídico porque no pueden ser medibles objetivamente.

Si una persona flaquea y por debilidad falta a Misa el domingo, con humildad pedirá perdón al reconocer su falta, y Dios lo perdonará. El problema aparece cuando se intenta justificar la falta, para que deje de ser falta. Entonces, se confirma en el camino del abandono del cumplimiento de sus deberes religiosos. Y esto, lejos de acercarlo al amor de Dios, lo alejará de su presencia.

La falta de sentimientos puede ser ofensiva

En las relaciones humanas, la falta de sentimiento no exime del cumplimiento de deberes familiares o sociales. Por el contrario, si ése es el motivo del incumplimiento, lo hace más ofensivo. Si no asisto a la celebración del cumpleaños de un amigo, seguramente podrá entender las razones que me lo impiden. Pero si me justifico diciendo que no me dice nada su persona y su celebración, lejos de excusarme, la explicación hará más dolorosa mi ausencia, la convertirá en un auténtico desprecio.

Me parece que a Dios lejos de agradarle que un cristiano no vaya a Misa porque no lo siente, le resulta más ofensivo. Y le “duele” que no haga ningún esfuerzo por superar esa falta de sentimiento para estar con El.

Sería muy egoísta la actitud de quien dejara de ir a Misa cuando deja de “sentir”: como si sólo buscara “sentirse bien” y cuando no lo consigue, la abandonara porque “ya no me sirve”. No vamos a Misa a sentirnos bien, sino a participar del mayor acto de amor de Dios por los hombres; no vamos a pasárnoslo bien, sino a dar Dios el culto que merece ofreciéndole nada menos que la entrega de Cristo y a buscar la gracia que necesitamos para ser buenos hijos de Dios. El valor de esto está mucho más allá de lo que yo pueda sentir.
A Dios no le molesta que no sienta nada. El sabe bien cómo es mi estado interior. Quiere que lo ame, incluso cuando mis sentimientos no me facilitan ese amor.

La solución verdadera
Quizá sea cierto que la mayor parte de la gente que deja de ir a Misa, lo haga por motivos afectivos: no siente nada, se aburre, no tiene ganas. Tienen fe, dicen amar a Dios, pero no los llena, no sienten nada. Y es la mayor donación de Dios a los hombres. Es una lástima, pero está muy lejos de justificar la falta de práctica religiosa.

Quienes están en esta situación tienen un problema, y tendrían que buscar cómo resolverlo. Quizá deberían plantearse que la Misa no tiene la culpa .Que la solución no es dejar de asistir, sino intentar que les diga algo, entenderla mejor, vivirla con más intensidad. Dejar de ir a Misa es la peor de todas las “soluciones” posibles a su falta de sentimientos, porque no soluciona nada. Nunca “gracias” a dejar de participar en la Misa conseguirán amar más a Dios, y sentir más intensamente ese amor.

Quien ama se lo pasa bien con el amado, pero no es eso lo que busca (el amor egoísta se busca a sí mismo). Quien busca dar gloria a Dios, sabe prescindir de sus sentimientos: busca agradarlo, aunque no saque nada de provecho personal.

Conclusión

Si faltas a Misa los domingos, por favor, no te justifiques diciendo que no te dice nada. No te excusará delante de Dios. Resulta evidente que a quien nos pide como primer mandamiento que lo amemos, no puede resultarle indiferente que le digamos que no sentimos nada por su compañía.

Si escuchas a alguien razonar de esta manera, decirle que lo piense mejor, porque es un razonamiento que carece de lógica por donde lo consideres.

Por otro lado, y para terminar, si ha habido tantas almas enamoradas de la Eucaristía, será que algo tiene, y habrá que ponerse en campaña para descubrirlo. Es todo un desafío.

Autor: P. Eduardo Volpacchio
 
 
“Me levantare, ire a mi Padre y le dire: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti”

¿Quien no ha metido la pata hasta el fondo alguna vez? Con uno mismo, con sus seres queridos, hasta con Dios… y sin que haya mucha excusa ni explicacion. ¿Que hacer ante ello?

Hay mucha gente que “lo soluciona” por su cuenta con Dios. Hay otra mucha que, como insistimos tanto en que Dios nos perdona todo, ha perdido la capacidad de percibir el mal causado… Hay quien lo identifica unicamente con incumplir normas, y quien cree que llamamos pecado a cosas que no lo son.

A veces hay que detenerse y pensar en aquello que, en nuestras vidas, supone una barrera en la relacion con Dios, con nuestro mundo, con sus gentes o incluso con nosotros mismos. Aquello con lo que destruimos la voluntad de Dios para nosotros.

Decimos que pecamos “de pensamiento, palabra, obra…”. Y es verdad, algunas veces lo que pensamos, decimos o hacemos esta mal. Hacemos dano a otros. (O se lo hariamos).

Generamos dinamicas hirientes, con juicios a veces acerados e injustos (de pensamiento), con criticas mordaces (de palabra), negandonos a darles una oportunidad (de obra). Pecamos al convertirnos en el centro de nuestra vida, como si todo girase en torno a cada uno de nosotros. ¿No hay alguna vez que mis sentimientos se vuelven el unico grito que oigo, mis deseos la unica motivacion y mis necesidades el unico horizonte?

Tal vez en muchos casos no esta tanto el acento en el tipo de vida que llevamos. Es facil encontrarse con gente que, con honestidad, te dice que no siente que haga cosas muy malas…  Y puede ser que sea asi. Pero es importante pensar no solo en lo que hacemos, sino en lo que dejamos sin hacer.

Si por miedo o por indiferencia, desaprovechamos la vida. Si, por comodidad, no somos capaces de dar aquellos pasos que sentimos que tendriamos que dar. Si, por egoismo, dejamos de tender una mano, decir una palabra que nos pueda implicar, abrazar una situacion complicada… entonces tal vez este ahi nuestro pecado.

“El que haya oido y no haya puesto en practica es similar a aquel hombre que edifico su casa sobre arena”. (Lc 6, 49)

M.E. Winston Pauta Avila
Iglesia Católica Agua Santa
Guayaquil - Ecuador
 
 
Citas y frases célebres
El analfabeto de mañana no sera la persona incapaz de leer.
El analfabeto de mañana sera la persona que no ha aprendido como aprender

Alvin Toffler 

La mejor manera de agradecer a Dios por lo que tienes y a los maestros por lo que te enseñaron es ¡compartirlo!  Roberto Barraza Lopez 

El dia que no rias es un dia perdido. Charles  Chaplin 

Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser 

Quiza Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la tengas sepas estar agradecido 

No llores porque ya se termino, sonrie porque sucedio. 

"El precio de odiar a otros seres humanos es amarnos menos a nosotros mismos" 

"Le pedi a Dios que me diera la felicidad,
 y Dios dijo "no".  Me dijo que el  da bendiciones,
 la felicidad, depende de mí actitud ante lo que me pase" 

"Le pedi a Dios que me evitara todo dolor,
y Dios dijo "No". 
Me dijo que el dolor y el sufrimiento  me apartan de las preocupaciones mundanas y me acercan mas a el 

“Tuve afliccion por no tener zapatos hasta que vi a quien no tenia pies”

Libro: Como evitar preocupaciones, Dale Carnegie 

"Que nuestra casas sea verdaderamente oasis de amor y de union, para poder asi contrarestar todo este odio que hay en el mundo.  El amor empieza por casa.  Todo depende de como nos amamos entre nosotros". Madre Teresa de Calcuta 

“El servicio es la renta que pagamos por nuestro cuarto en la tierra”. Lord Halifax 

 “Un puñado de paciencia vale mas que un kilo de inteligencia”  Anonima

“De no ser el camino, se el sendero; si no sol, se la estrella que titila; no busquemos tamaño en la pelea, sino ser mejor en nuestras filas”. Poeta: Douglas Malloch 

 “Nada se lo impedira, excepto él mismo”  Libro: “El Alquimista” 

“Tengamos pensamientos de paz, valor, fe y esperanza, porque ¡nuestras vidas son la obra de nuestros pensamientos!”  Libro: Como evitar preocupaciones, Dale Carnegie 

“No dejemos que nos preocupen insignificancias que debemos despreciar y olvidar. Recordemos que la vida es demasiado breve para ser pequeña”

Libro: Como evitar preocupaciones, Dale Carnegie 

“El secreto de la felicidad esta en mirar todas las maravillas del mundo, pero nunca olvidarte de tus responsabilidades basicas”.Libro: “El Alquimista”
 
 
Todos luchamos por sobrevivir, y hacemos uso de nuestros conocimientos, habilidades, experiencias y capacidad fisica en dias normales.

Cuando las cosas comienzan a fallar, y el orden logico y honesto de hacer las cosas no funciona, nos volvemos estrategas como Jacob, utilizamos ardides, y hasta engaños disfrazados de verdad para solucionar los problemas, y vemos que dan resultados, pero por poco tiempo; luego acudimos a los amigos y a las instituciones diversas, las cuales al solventar la situacion nos brindan un leve respiro, pero a un costo altisimo, y asi, la ola de problemas se va haciendo mas y mas inmensa, hasta quedar rodeados de aguas de muerte lenta.

Esa es la ayuda de Egipto, la que esta afuera, la que nos ayuda pero luego nos desespera.

Dios nos esta llamando a que nos quedemos quietos, la Biblia dice que nuestra fortaleza estara, en la quietud, aquella que espera en El, como la que tenia Eliseo, al saberse rodeado de enemigos, el seguia quieto, y entonces Dios hacia la obra.

Dios tambien quiere hacer milagros en tu vida, ya te diste cuenta que Egipto te ayuda pero luego te mata, en cambio, Dios te ayuda y te da vida.

Quedate quieto, dedica grandes momentos para la oracion, gime, llora, confiesa tus pecados a Dios, dile que ya no puedes mas, manifiestale como te sientes, se sincero con Dios, no niegues tu debilidad.

Dios esta esperando verte quieto, para venir en tu ayuda, Dios desea verte solo, asi como estuvo Jacob, y  le dijo a su familia en el desierto que se marcharan adelante de el, y cuando quedo solo, vino el angel de Javet.

Dios tambien quiere visitarte, El tiene lo que necesitas, El vendra en tu ayuda, lo ha prometido y lo cumplira.

“Ciertamente Egipto en vano e inutilmente dara ayuda; por tanto yo le di voces, que su fortaleza seria estarse quietos" (Isaias 30 : 7 )

Autor: Dr. Jose Luis Gonzalez, Miami Florida, USA
 
 
reflexion Un beso antes de partir
El tren subterraneo avanza dando tumbos y las ruedas rechinan con mas furia que nunca contra los rieles.

Fuera reina el intenso frio del invierno, y la monotona bahia de Ärsta, en Suecia, se abre como un enorme bostezo debajo del tren.

El vagon esta repleto de pasajeros helados, ensimismados y aburridos.
¡Buenos dias! - se escucha la voz de una criatura.
De pronto, un niñito se abre paso entre las inconmovibles piernas de los adultos  que de mala gana se mueven para dejarlo pasar, y ocupa el asiento del fondo.

Se acomoda junto a la ventanilla, rodeado de adultos hostiles y hastiados.
¡Que valiente!, me digo.
Su padre se ha quedado junto a la puerta, detras de mi.

El tren sigue su marcha bamboleante....entonces, sin que medie nada y en menos de lo que canta un gallo, ocurre algo insolito.
El serio muchachito se desliza del asiento y apoya su mano en mi rodilla.
Por un instante pienso que quiere regresar al lado de su padre, de modo que hago el intento de dejarlo pasar.

Pero en lugar de ello, se inclina hacia delante y alza la cabeza.
Me digo: Quiere decirme algo al oido.
¡Que cosas tienen los niños!

Agacho la cabeza para oir el mensaje.
¡Pero me he equivocado otra vez!
Lo que recibo es un sonoro beso en la mejilla.

El pequeño vuelve a su asiento, se apoya contra el respaldo y sigue mirando por la ventanilla como si nada.
Yo, por mi parte, me he quedado de una pieza.
¿Que ha ocurrido?.

Un niño desconocido besando adultos en el metro.
¿Como es posible que alguien tenga deseos de besar a criaturas tan hirsutas como nosotros?
En seguida, todos mis vecinos de asiento reciben sendos besos.

Nerviosos y perplejos, le sonreimos al padre.
Al notar las miradas furtivas y confundidas que nos dirigimos, ya cerca de su parada, el padre nos ofrece una explicacion.
-¡Se siente tan feliz de estar vivo! - dice -.

Ha estado muy enfermo.
Padre e hijo desaparecen entre la multitud que avanza hacia la salida.
Las puertas se cierran y el tren reanuda su marcha.

En la mejilla llevo aun la quemante sensacion del beso de un ninñ de seis años; un gesto que me ha obligado a preguntarme muchas cosas. ¿Cuantos adultos nos besamos tan solo por la pura alegria de estar vivos?

¿Cuantos reparamos siquiera en el privilegio de vivir?

El incidente me ha traido a la memoria un pasaje de  un libro que lei hace tiempo: Un hombre que viaja en tren dobla de pronto su periodico, inclina la cabeza y se echa a llorar desconsolado. ¿Que pasaria si todos empezaramos a quitarnos las mascaras?

Con sus besos, el pequeño nos habia dado una tierna pero importante bofetada de advertencia:

¡NO SE VAYAN A MORIR ANTES DE QUE SE LES DETENGA EL CORAZON!

De pronto comprendi con absoluta claridad por que Jesucristo concedio a los niños un lugar especial en el Reino de los Cielos.
Dios los bendiga ricamente mis amigos.

Fuente: M.E. Winston Pauta Avila

 
 
Busca soluciones no problemas
En la vida de cada cual se van presentando situaciones mas o menos comprometidas y dificiles. Esos son los problemas. A estos problemas se les encuentra soluciones. Y estas han de responder al problema como tal. Sin embargo a veces parece que las respuestas vuelven a ser problemas, tal vez mas dificiles que aquel que se pretendio solucionar.

Lo primero, ante un problema, es conocerlo, identificarlo. Porque a veces el problema esta ahi y la respuesta no se busca porque no se quiere aceptar que el problema es real. Esta huida o negacion no resuelve obviamente nada.

Cuando se llega a la aceptacion de los acontecimientos, como primer y saludable paso hay que dar la verdadera calificacion. Es muy dificil de solucionar un problema cuando tenemos tendencia a la sobredimension de los hechos y se le ponen caracteristicas y facultades casi imposibles de solucionar o enmendar. Esto es relativamente frecuente cuando la persona que analiza tiene muy poca confianza en si misma, no lo acepta, sin embargo y pone siempre fuera de su propio yo lo mas dificil, lo que casi no tiene solucion.

Otra cuestion dificil es la busqueda de los causantes o protagonistas del hecho problematico. Muy frecuentemente se comienzan a distribuir culpas o responsabilidades hacia algunas personas que estamos deseosos de retar o responsabilizar por cuestiones anteriores o porque simplemente no resultan simpaticos.

Tambien es frecuente que el problema no tiene que ver con ninguna persona iniciadora o responsable, sino que es de otra indole y claramente no resolvemos nada porque estamos muy ocupados en encontrar culpables. Resulta entonces que, por esta inculpacion, surgen nuevos problemas sin encontrar soluciones para los verdaderos.

Lo mas dificil en la solucion de cualquier problema es la negacion del mismo. Para solucionar cualquier conflicto o problema tenemos que aceptar su existencia ante todo.

Precisamente con esto se mide con frecuencia la adultez y madurez de cualquier persona.

Hay una tendencia infantil a poner todo en diminutivo lo cual es un modo sutil de negar su real y verdadera existencia. Los niños cuando lo hacen tratan de evitarse miedos o angustias.

Pero tal tendencia se mantiene a veces en el adulto y no permite justipreciar dimensiones reales en los problemas.

Un muy importante tema a dilucidar cuando hay que resolver algun problema es determinar correctamente a quien o quienes les tocaria tal mision o tarea. A veces este factor tan importante no es atendido y esto hace que se complique mas aun la situacion.

Algunos se obstinan en ser los indicados para la solucion y sin embargo, definitivamente, no lo son. Otros, sin embargo, que debieran asumir la responsabilidad, la rehuyen.

En definitiva, problemas en la vida, siempre existen y hay que saberlos enfrentar, calculando primero su dimension o importancia mas o menos exacta y despues de esto encontrar las personas que pueden y quieren resolverlo.

Lo importante es no crear, a partir de estos problemas, otros nuevos. Es necesario buscar soluciones, no nuevos problemas.

Autor: Rev Santiago Matheu

 
 
Simon Rodia
Nadie podra imaginar jamas la alegria que embargo a Simon Rodia cuando firmo las escrituras de propiedad de un modesto terreno que, de ser un predio anonimo en la periferia de la ciudad, pronto se convertiria en un lugar famoso hacia el cual hoy dia se realizan excursiones turisticas.
Hacia un calor insoportable. Se abanico con los documentos que acababa de rubricar ante el notario. “Parece el fin del mundo”, razono. Por esa razon aquel dia, ademas de encerrar un enorme significado sentimental para su vida, seria inolvidable.
Desde entonces comenzo a trabajar febrilmente. Dia y noche. Sin ceder al cansancio. Lo hizo asi por espacio de treinta y tres años. Construyo dos torres enormes. Utilizo desde cristales rotos y ceramicas hasta botellas y setenta mil conchas de mar. Toda una obra de arte.
Simon Rodia vio coronados sus anhelos. Otros habrian desistido en el primer intento. El no. Siguio firme, hasta el final. Habia medido el alcance de su proyecto. Todo lo habia calculado cuidadosamente.
Es probable que razone sobre el sin numero de veces en que concibio una idea pero, habiendola puesto en marcha con sus propias fuerzas y capacidades, termino en fracaso. ¿Recuerda alguna ocasion asi? Aprendio entonces una leccion que en lo sucesivo no puede desconocer.
Un principio de vida cristiana practica es calcular cada paso que vamos a dar. Lo mejor, para no equivocarnos, es someter a Dios a nuestros proyectos e iniciativas. Cuando lo llevamos a Su presencia en oracion, y sentimos paz, es porque frente a nosotros y, como si se tratara de un aviador que va a tomar pista en un aeropuerto, tenemos luz verde…

 

Lucas 14:28-30

Si alguno de ustedes quiere construir una torre, ¿que es lo primero que hace? Pues se sienta a pensar cuanto va a costarle, para ver si tiene suficiente dinero. Porque si empieza a construir la torre y despues no tiene dinero para terminarla, la gente se burlara de el. Todo el mundo dira:” ¡Que tonto eres! Empezaste a construir la torre, y ahora no puedes terminarla”.

Via | M.E. Winston Pauta Avila